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Larramendi Ikastetxea

Larramendi bidea: Maitatu, ulertu, hobetu.
Gauzak egiteko beste modu bat

Otra forma de hacer las cosas;
Amar, entender, mejorar.

Una forma de ser: el atrio de los gentiles.

En Larramendi hemos afrontado el reto de discernir sobre qué es ser un colegio del siglo XXI en la diócesis de San Sebastián. Tomando los Evangelios como fuente y recibiendo la convocatoria de Benedicto XVI y Francisco I, lo entendemos como un atrio de los gentiles. Nuestro colegio está en la frontera de la iglesia y, por tanto, como el antiguo templo de Jerusalém, abierto al conjunto de la sociedad. Todas las personas, independientemente de su origen, pensamiento o identidad son bienvenidas en nuestra escuela y nuestro objetivo es que puedan construir el sentido de la vida propia a través de la convivencia y el intercambio de ideas. En esta construcción del sentido vital vemos crucial entender que el amor es la fuerza principal para transformar la realidad, que la persona es irrepetible e inalienable, que la comunidad es el pilar del desarrollo individual y que el diálogo con lo trascendentes es fundamental para afrontar los momentos más decisivos de nuestra vida.

Una forma de construir el sentido: el camino de Emaús.

En el relato de los Discípulos de Emaús (Lk 24, 13-35) encontramos el paradigma de nuestro modelo educativo. En nuestro proyecto educativo, como hace Jesús con los caminantes de Emaús, el colegio se dirige al encuentro con las personas, compartiendo preguntas y una forma de vivir para que las personas construyan su propio sentido vital. Desde nuestra identidad cristiana, la construcción del sentido gira fundamentalmente en torno a la persona, la comunidad, el amor y la trascendencia, pero es cada persona quien debe integrar ésto con sentido en su vida. En ese proceso nos toca ser compañeros de viaje. Esa es nuestra misión: ser compañeros de viaje en la construcción del sentido de vida de las personas.

La educación debe ser transformadora para las personas y, a través de ellas, para la realidad. La educación sólo es educación en la medida en que se transforma la realidad.

La persona que va a transformar la realidad: amar, entender, mejorar.

Trayendo el mensaje de los evangelios a nuestros días, entendemos que toda persona que vive en nuestra comunidad debe intentar amarse, comprenderse y mejorarse a sí misma, además de a los que le rodean, a la escuela, a la sociedad y al mundo en general. El amar, comprender y mejorar se pueden traducir al lenguaje educativo como inclusión, transferencia y empoderamiento. Para desarrollar estos tres pilares de nuestro modelo educativo no hemos trabajado solos: hemos contado con la colaboración de la universidad, la inspección y el Berritzegune.

En nuestra comunidad entendemos así lo que es amar a alguien: que esa persona tenga un lugar, que tenga voz, que se tenga en cuenta su opinión, que tenga la ayuda que necesita en el camino, que tenga personas de confianza alrededor de ella. Es decir, que si queremos amar a las personas de la comunidad lo que buscamos es la inclusión.

Cuando hablamos de entender, no se puede hablar de aprobar un examen. Lo que ocurre en la escuela tiene que servir para construir el sentido vital y por tanto no puede ser algo que quede dentro del aula. El alumno o alumna debe interiorizar las competencias necesarias para hacer frente a situaciones que ocurren fuera de la escuela. Esto lo hemos entendido como una transferencia.

Tanto para mejorar uno mismo como para mejorar la situación de los que le rodean el alumnado necesita una mirada crítica, creativa y valiente. Necesita una mirada autónoma para reflexionar por sí mismo. Esto lo hemos entendido como empoderamiento.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

La historia del colegio Manuel de Larramendi va ligada a la historia del seminario Menor, ubicado hasta el año 1968 en Saturarran. Se traslada a Donostia en ese mismo año y se convierte, bajo el nombre de Manuel de Larramendi, en colegio de Educación Básica, siendo su primer director Ignacio Altuna. En el año 1982, el colegio se fusiona con el centro San Sebastián Mártir, pasando a ser un colegio mixto. Años más tarde se integra en la red de centros privados y concertados y se abren las aulas de infantil para el alumnado de 2 años, ampliándose la oferta en el año 2004 al abrir el aula de 1 año y en el 2016 el de 0 años. En su apuesta por el euskera, se implantó el modelo D en infantil en 1999 y en bachiller en el año 2000. Por el tratamiento a las lenguas, Larramendi es elegido centro piloto en el año 2010, obteniendo en el 2012 el reconocimiento Bikain de Oro. En el 2011, se obtiene la Q de plata a la excelencia en la gestión.

En los últimos años, el colegio avanza en todos los niveles; nace en 2015 el proyecto de voluntariado Ganbara para el alumnado de 1º Bachiller, en 2017 se logra el certificado de de madurez TIC y en 2018 se pone en marcha el proyecto 1x1 en el último ciclo de Educación Primaria avanzando curso por curso hasta completar todas las etapas. Así mismo, trabajando la convivencia entre el alumnado más joven del centro, se crea el proyecto “Lagun-handi - lagun-txiki”.

Por último, en el año 2021, tras mucho trabajo, estudio y esfuerzo, y en colaboración con distintos entes educativos se produce un cambio pedagógico y se pone en marcha el nuevo modelo “Larramendi Bidea”, marcando el camino de una nueva forma de hacer.

Lecturas:

Atrio de los gentiles

Atrio de los gentiles para Benedicto XVI. y Francisco I

Discípulos de Emaús

Pedagogía de los discípulos de Emaús